MISHPATIM (משפטים) Avispas al frente de la batalla

Por Rocio Delvalle Quevedo

… también me dijo no te mortifiques, que yo le envío mis avispas pa’ que lo piquen…” Juan Luis Guerra

“Avispa” es un nombre con el que comúnmente se nombran a muchas especies de insectos. Sin embargo, para este comentario nos restringiremos a las avispas con aguijón, más conocidas por todos nosotros en la cotidianidad, que usualmente se ubican en la familia taxonómica Vespidae y que en su mayoría son negras con marcas amarillentas, blancuzcas o marrón (Triplehorn & Jhons, 2005). Una de las características que las hace más temibles es su picadura venenosa, que a diferencia de las abejas (que pueden picar solo una vez porque enseguida pierden su aguijón), infringen múltiples picaduras. En la mayoría de los casos la picadura de una avispa no es letal, pero si la persona picada tiene alguna hipersensibilidad sí puede llegar a serlo (Diaz, 2007). Además, si la persona es atacada por un conjunto de avispas, y es picado por varias de ellas, aumenta la probabilidad de envenenamiento y muerte, por aumento en la dosis proporcional al número de picaduras que reciba. Así cuando dice en el texto de [Shemot/Éxodo 23:28] “Delante de ti enviaré avispas, para que ahuyenten a los heveos, cananeos e hititas”, y se toman en cuenta las características de las avispas, una efectiva arma que libera veneno y causa dolor cuando lo inyectan bajo la piel (E. C. Mussen, Entomology, UC Davis, 2011), realmente constituía una buena razón para abandonar la tierra huyendo de este temible ataque.

Lo interesante en este asunto es que, en general, las avispas tienen un comportamiento que favorece el vuelo antes del combate (E. C. Mussen, Entomology, UC Davis, 2011). Usan su aguijón para defenderse, cuando se molesta el nido, o desprevenidamente las presionamos si están sobre nuestra cabeza o piel, reaccionan y en defensa atacan con su aguijón (National Geographic, 2013). Pero en general, no se encuentran asechando al ser humano para cruelmente aguijonearlo. En teoría, si no hay una perturbación no tienen por qué utilizar su dolorosa arma. El Altísimo en varias ocasiones dice a través de sus profetas, que el juicio sobre las naciones vino por el pecado y la maldad, desde el tiempo del diluvio [Bereshit/Génesis 6:5-7], pasando por Sedom y Amorá (Sodoma y Gomorra, [Bereshit/Génesis 18:20]) e incluso en el contexto del pasaje en el que se menciona las avispas, el Altísimo menciona el pecado de éstas naciones [Shemot/Éxodo 23:24, 23:32-33]. Así como las avispas atacan solo si se les perturba, “…el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa” [Mishlé/Proverbios 26:2, RVR 1960]. El Señor es un juez justo que castiga la maldad, pero cuya misericordia se extiende por mil generaciones a quienes lo aman y guardan sus mandamientos [Shemot/Éxodo 20:5-6].

Por otro lado, según la escritura es el Eterno quien envía las avispas hacia los pueblos, es decir, literalmente pareciera no haber ninguna alteración del entorno de las avispas que las incitara físicamente en contra de las naciones mencionadas en el pasaje. La palabra “avispa” utilizada en el pasaje referenciado en este artículo, es la número H6880, del hebreo צִרְעָה (Tsirah) y según el Strong traduce avispa o avispón. Algunos eruditos plantean que es probable que la traducción no sea literalmente avispa, que puede ser también avispón o abeja, o incluso aludiendo al sentido metafórico de esta frase, podría referirse más bien a otro pueblo que el Eterno utilizaría para debilitar a los cananeos o al desánimo que sobre ellos pondría (wikicristiano). En cualquier caso, lo que llama poderosamente mi atención, es que es el Altísimo quien envía a las avispas. Él siempre va delante de nosotros, o como dice el pasaje manda a su Ángel delante de nosotros, es Él el que lucha por nosotros, las victorias en nuestra vida no son producto de nuestras fuerzas sino de la ayuda que él nos brinda. En varios relatos de la escritura, (Por ejemplo el de David con Nabal en [Shmuel Alef/1ª de Samuel 25:32-34 y el de Gedeón Shoftim/Jueces 7:21-22]) vemos como el pueblo no tuvo ni siquiera que manchar sus manos con la sangre del enemigo. También nuestro Señor Yeshúa (Jesús), también nos prometió que él estaría con nosotros hasta el fin [Mateo 28:20] y que en los momentos en que fuéramos juzgados por seguirlo a él, no nos preocupáramos de lo que diríamos porque en su apropiado momento su Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo) hablaría por medio de nosotros [Mateo 10:19]. Nosotros por supuesto no nos quedamos echados sobre los laureles, debemos dedicarnos a la oración y a cumplir las instrucciones que el Eterno nos dio, obedeciendo a su voz, viviendo vidas de santidad. Pero bendito sea Él, Dios Todopoderoso, que está por encima de todo, que tiene su oído atento a nuestras peticiones y nos libra cuando estamos en angustia.

Referencias

  1. Diaz, J. (2007). Hymenopterid bites, stings, allergic reactions and the impact of hurricanes on hymenopterid-inflicted injuries. J La State Med Soc, 159.

    1. C. Mussen, Entomology, UC Davis. (2011). Bee and Wasp Stings. Obtenido de University of California: Agriculture and Natural Resource: http://ipm.ucanr.edu/PMG/PESTNOTES/pn7449.html

    National Geographic. (2013). Avispas. Obtenido de National Geographic: http://www.nationalgeographic.es/animales/avispas

    Triplehorn, C. A., & Jhons, N. F. (2005). Borror and Delong’s Introduction to the study of insects (Séptima ed.). Thomson Books/Cole.

    wikicristiano. (s.f.). Diccionario Bíblico: Avispa. Obtenido de Wikicristiano.orghttp://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/912/avispa/

     

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Rocio Delvalle Quevedo

Soy bióloga con maestría en Medio Ambiente y Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia, Creyente en el Mesías Yeshua desde la cuna, miembro activo de la Comunidad Mesiánica Yovel y felizmente casada. El estudio de la creación del Altísimo ha sido mi pasión, y me deleito en ampliar mi comprensión del textos bíblico desde el conocimiento de las Ciencias Ambientales.