INVOCANDO LA PROTECCIÓN DIVINA: EN SANTIDAD Y EN ORDEN PARA BENDECIR
Bendecir es “hablar bien”, es un abrazo divino y un momento de gran elevación espiritual, que en ocasiones se toma a la ligera. La invocación divina es una práctica espiritual, a menudo centrada en el judaísmo mesiánico, que busca refugio en HASHEM.













