Habla lo bueno, impacta positivamente tu entorno

Por: Familia Forero Díaz

¿Pienso y luego hablo? o ¿hablo y luego pienso? ¿Te dejas guiar por la Ruaj para profetizar y decir lo bueno? … “Hablar bien” hace referencia en utilizar palabras de vida, de edificación, de aliento para sí mismos y para los demás, transformando el lenguaje y la comunicación en un acto de construcción, de puente, de luz, que genera un impacto positivo en el entorno.

¿Pienso y luego hablo? o ¿hablo y luego pienso? ¿Te dejas guiar por la Ruaj para profetizar y decir lo bueno? … “Hablar bien” hace referencia en utilizar palabras de vida, de edificación, de aliento para sí mismos y para los demás, transformando el lenguaje y la comunicación en un acto de construcción, de puente, de luz, que genera un impacto positivo en el entorno. La práctica de bendecir, de hablar bien, es una “mitzvá”, que abarca distintas áreas de la vida cotidiana y tiene un impacto directo en las diferentes relaciones y esferas de desempeño; Balaam (Bilam) tenía el poder de bendecir o maldecir y para eso lo contrataban… el Eterno nos dio el don del habla, el poder de la palabra, como decía el rey Salomón: «La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.» Entonces, ¿cómo estas usando este don?

La Parashá Balak – en hebreo: בָּלָק פרשת (Números 22:2–25:9) narra los intentos del rey moabita Balak de maldecir al pueblo de Israel. Por mandato divino, el profeta Balaam (Bilam) termina pronunciando profundas bendiciones en su lugar y el asno del profeta protagoniza un famoso milagro al reprenderlo en el camino.  Los principales temas en esta Parashá Balak son: a) El miedo y la conspiración: El rey Balak, aterrorizado por los recientes triunfos militares de los israelitas, une fuerzas con los madianitas para destruirlos.  b) La bendición en lugar de maldición: Aunque Bilam es contratado para maldecir a Israel, el Eterno interviene cada vez que intenta hacerlo, forzándolo a pronunciar bendiciones y profecías sobre el futuro y grandeza del pueblo, como la famosa plegaria Ma Tovu. c) El milagro de la burra: Mientras Bilam viaja para maldecir a Israel, un ángel se interpone en el camino. Al no poder verlo, el animal se detiene hasta que Di-s le abre la boca para hablar y reprender al profeta. d) La caída en el pecado de Baal Peor: Al fracasar el intento de destruir a Israel mediante la magia y la palabra, traman una estrategia de seducción; los hombres de Israel pecan con mujeres moabitas y madianitas, siendo arrastrados a la idolatría, lo que provoca una plaga mortal.  Todos estos temas son relevantes, pero en este artículo nos centraremos principalmente en “La bendición en lugar de la maldición”.

La palabra bendecir proviene del latín benedicere, formada por la unión de bene (que significa «bien» o «bueno») y dicere (que significa «decir»). Etimológicamente, significa «decir el bien» o hablar bien de alguien, de algo. Lashón Tov (טוב לשון) significa literalmente «buen habla» o «lenguaje positivo» en hebreo. Es un concepto de la tradición judía que promueve el uso de las palabras para alabar, construir, alentar y bendecir, sirviendo como el polo opuesto al Lashón hará (הרע לשון) que es una expresión hebrea que se traduce literalmente como «lengua malvada» o «lengua para el mal». En la tradición judía, se refiere al acto de hablar mal de alguien, denigrar o chismorrear. Aunque el término lashón hará es una prohibición explícita en la Halajá (ley judía), el término lashón tov complementa esta idea al enfatizar que hablar bien de los demás es tanto una buena acción (mitzvá) como un reflejo de carácter y de relación con el Creador Bendito. Por otra parte, está la expresión Shmirat HaLashon, es el área, según la ley judía, enfocada en el «cuidado de la lengua», que fomenta pensar antes de hablar y elegir un discurso positivo, consciente y constructivo.

A nivel organizacional, empresarial (aplica también para cualquier grupo familiar, social, comunitario, etc..) debemos cuidar nuestro lenguaje, practica y vive Lashón Tov. El judaísmo enseña que las palabras tienen la capacidad de crear o destruir relaciones. Mientras que el lashón hará destruye tres vidas (la del emisor, el receptor y la del mencionado), el lashón tov es la herramienta activa para el respeto y la conexión profunda, hablar lo bueno, profetizar y desear el éxito en los negocios propios o de otros, reemplazando las críticas, los señalamientos, los rumores y el pesimismo, por un lenguaje constructivo, el reconocimiento genuino y el empoderamiento del equipo de trabajo, una comunicación formal, asertiva, efectiva y empática, para transformar el ambiente, fomentar el bienestar, una cultura sana e incrementar la productividad de la organización. La clave para alinear equipos, cerrar negocios, ser y proyectar un buen Liderazgo es la efectividad de nuestras palabras, declaraciones y afirmaciones genuinas, sin adulaciones. Es por ello que antes de hablar, piensa bien qué es lo que quieres transmitir; una mente alineada con la Torá, con el Eterno, con la Ruaj y el modelo de Yeshua transmite solo lo bueno, aun cuando se tiene que contar o decir algo que no es tan positivo, cuenta con la habilidad y la sabiduría de transmitirlo con sutileza, respeto, diplomacia y tacto. 

Yeshua relacionó nuestras palabras con nuestros sentimientos, con la inteligencia emocional: “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca (Lucas 6:45)” Rectifiquemos nuestro hablar, hagamos de nuestra comunicación personal y organizacional mayor conciencia, trasmitir las ideas con buena intención, con respeto y claridad para lograr resultados específicos. y que nuestra manera de hablar sea un acto de bondad, que impacte positivamente todo tu entorno, a todos los grupos de interés que intervienen en la gestión empresarial (organizacional, comunitaria, familiar, etc.).

Integrar este enfoque en nuestra empresa, requiere vivir e inspirar un Liderazgo consciente, coherente, aplicando las siguientes estrategias corporativas:

  1. FOMENTAR EL RECONOCIMIENTO (Hablar bien de sí mismo y de otros).  Un Feedback Constructivo y Reconocimiento Público, Celebra las victorias, por más pequeñas que sean. Destacar el talento de tus colaboradores fortalece su moral y los motiva a dar lo mejor de sí.
  2. ELIMINAR LA TOXICIDAD (Evitar las «maldiciones» corporativas).  Cero chismes y quejas: evitar las malas actitudes, elimina la cultura del rumor o el hablar mal de colaboradores, compañeros o socios.
  3. CAMBIAR LA MENTALIDAD DE ESCASEZ POR MENTALIDAD DE ABUNDANCIA.  Profetiza lo bueno siempre, ten una visión positiva del fracaso: En lugar de castigar y quedarse en el error, avanza, rediséñate, considéralo un aprendizaje y una oportunidad de crecimiento personal y empresarial.
 

Bendecir y practicar el buen uso de nuestras palabras, a nivel empresarial significa alinear tu empresa con propósitos Divinos, planes de prosperidad, ética y bienestar, “hablar bien” es pronunciar y declarar La Palabra de Di-s, aplicar los Mitzvot y ser referentes del Mesianismo desde el uso de nuestra boca (nuestras pablaras); esto se logra integrando principios espirituales en la cultura corporativa, desde la oración, la consagración inicial de la compañía, hasta la práctica diaria de valores como la honestidad, el servicio, la calidad de nuestros productos y la justicia. Bendecir un negocio va más allá de solo hablar, o solo Fe; se trata de alinear los valores corporativos, las operaciones y el trato humano con principios de integridad, propósito y servicio es decir vivir el Yetzer Hatov (הַטּוֹב יֵצֶר), un concepto que se traduce como la «inclinación al bien». Es el impulso interno y la capacidad moral que tenemos para hacer lo correcto, seguir el propósito que el Eterno ha puesto en nuestro corazón, practicar la bondad y priorizar el bienestar colectivo y/o actuar de manera altruista.

Además de bendecir, hablar lo bueno, la Fe, la oración, las acciones coherentes e inclinación al bien, adicionalmente en un negocio de un creyente, colocar la mezuzá tiene un significado de protección divina, bendición y declaración de valores superiores. Es un símbolo de bendición que invoca el éxito, la estabilidad y la prosperidad en el trabajo, así como la Presencia Divina y una guía de Conducta Ética al interior del negocio.   

Bendecir es un acto de FE, certeza en lo que se dice y de lo que esperamos (Emuná), como nos lo enseña Yeshua«Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho” Marcos 11:23-24. Bendecir una empresa consiste en sustituir las críticas, el ambiente tóxico y el pesimismo por acciones, palabras y políticas que fomenten el “BIENestar”. Una cultura organizacional positiva se construye cuando se eliminan las «maldiciones» corporativas (hablar mal, chismes, críticas, favoritismos, negatividad y metas inalcanzables) y se implementan prácticas de reconocimiento, transparencia y propósito compartido.  En lugar de «Maldecir» elige «Bendecir» – Lashon TOV (hablar lo bueno).  Rab Shaul dice «Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan». Este pasaje nos enseña a cuidar el poder de nuestras palabras, evitando el lenguaje ofensivo o destructivo y enfocándonos en hablar para levantar, animar, bendecir a los demás, y a sí mismos.

Bendecir un negocio en el entorno corporativo significa hablar bien, hacer lo bueno, vivir en coherencia, valorar y potenciar lo que funciona, bendecir tu entorno (familia, empresa, comunidad, kehilat, país) pues:

  • Un negocio bendecido tiene una misión clara que va más allá del dinero.
  • Define tus valores personales /corporativos:  Asegúrate de que no sean solo texto en la pared.
  • Impacto positivo: Ayuda y transforma tu comunidad local con sostenibilidad social y ambiental.
  • Liderazgo de servicio: Trabaja para facilitar el éxito de tus trabajadores, y por ende tu éxito.
  • Fomenta y vive en orden: estar bien organizado física, legal, tributaria, técnica y espiritualmente, ser luz para otros, para que no llegue ninguna maldición. (Bilam no pudo maldecir al pueblo de Israelcuando vio el orden, la formación y buen liderazgo del campamento y las doce tribus).

La famosa frase «hablar bien» (o profetizar para bendecir) representa en esta Porción bíblica (parashá Balak), cómo Elohim convirtió el intento de daño de Balak, en una poderosa bendición para su pueblo, un episodio donde Bilam tuvo que “hablar solo lo que el Eterno le dijera”, incluso su burra le “habló” para advertirle y persuadirlo de hacer lo bueno, confrontando su camino. Amado Comunitario Yovel, para lograr todo esto, es necesario reconocer cómo estamos usando nuestro lenguaje, nuestra comunicación, si es para edificar o para destruir; pide al Eterno, que haga con nosotros como Empresarios, Emprendedores, Servidores, Ministros, Colaboradores, Directivos, Lideres, etc., lo que hizo con Bilam, cambiar las ansias de poder y “lashon hará”, la maldición por bendición, dejarnos guiar por la Ruaj HaKodesh para pensar, sentir, emitir, decir, declarar, manifestar, pronunciar y hablar siempre Bendiciones en toda circunstancia, aún en medio de pruebas, profetizar, hablar bien y declarar lo Bueno y lo Excelente sobre nuestra vida, nuestro negocio, nuestro trabajo, nuestros colaboradores, nuestros clientes, nuestros proveedores, nuestros competidores, sobre otros empresarios, sobre nuestra Kehilat, nuestro pastor, sobre el liderazgo, otros comunitarios, nuestro matrimonio, nuestro hogar, nuestra familia, nuestra comunidad, sobre nuestra ciudad y nuestra nación.

La madurez espiritual también se mide en lo que decimos y a quién lo decimos ¡Habla lo bueno, habla vida y cree lo que el Eterno te ha dicho; en el poderoso nombre de nuestro Mesías Yeshúa!.

Shavua Tov!

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LuisGabriel Forero & Stella Díaz de Forero

Ingeniero Industrial y Terapeuta del Lenguaje y la Comunicación, Empresarios, Executive Master Coachs, Conferencistas.Su propósito: Transformar vidas desde su empresa de Consultoría Gerencial en Liderazgo, SoftSkills y Habilidades Directivas; todo fundamentado en valores. Son Cabeza del Ministerio de Empresarios & Emprendedores Yovel