Serenidad en medio de la adversidad
Por: Martha Tarazona
“Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Di-s que tiene misericordia” [Rom. 9:16]
En la parashá Vaerá (“y aparecí”) el eterno le dice a Moisés quién es él, cómo sacará a su pueblo de la esclavitud y cómo cumplirá su promesa.
¿Quién es él?
Yo soy Adonaí, y aparecí a Abraham, Isaac y Jacob como Di-s omnipotente, más en mi nombre Adonaí no me di a conocer a ellos. [Éx.6:2-3]. “La Toráh asigna una gran importancia a la definición de los diversos nombres de Di-s, como se deduce en este pasaje. Estos nombres hacen conocer al ser supremo bajo diferentes atributos: el Creador, Amo de los destinos, Señor de los ejércitos, Ser absoluto, Di-s del amor, Juez Supremo, Fuente de Bendiciones y de la Santidad, de la Providencia y de la Omnipotencia” [1].
¿Cómo sacará a su pueblo de la esclavitud?
“Por tanto, dirás a los hijos de Israel: Yo soy Adonaí; y yo os sacaré de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes.” [Ex. 6:6], con el dedo de Di-s [Ex. 8:19].
¿Cómo cumplirá su promesa?
“Y os meteré en la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a Abraham, a Isaac y a Jacob; y yo os la daré por heredad. Yo Adonaí.” [Ex.6:8].
¿El pueblo creyó?
“Sin embargo, el pueblo no escuchó a Moisés, a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre.” [Ex.6:9].
¿Pudieron los hijos de Israel ser guardados del efecto de las plagas?
El eterno envió las plagas que afectaron a los egipcios, pero su pueblo fue guardado, no obstante, ellos tuvieron que vivir la tensión de la situación y de una u otra manera sintieron el zarandeo, el cambio en sus rutinas diarias y la necesidad de dejar lo que habían construido aún en la esclavitud.
¿Puede el eterno separar dos pueblos?
El eterno separó su pueblo Israel y lo guardó, “Y aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual habita mi pueblo, para que ninguna clase de moscas haya en ella, a fin de que sepas que yo soy Adonaí en medio de la tierra. Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal.” [Ex. 8:22.23].
“He aquí la mano de Adonaí estará sobre tus ganados que están en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas, con plaga gravísima. Y Adonaí hará separación entre los ganados de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo de los hijos de Israel… Al día siguiente Adonaí hizo aquello, y murió todo el ganado de Egipto; mas del ganado de los hijos de Israel no murió uno.” [Ex.9:3-4,6].
En la plaga de granizo, éste y el fuego “hirieron en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias; asimismo destrozó el granizo toda la hierba del campo, y desgajó todos los árboles del país. Solamente en la tierra de Gosén, donde estaban los hijos de Israel, no hubo granizo.” [Ex. 9:25-26].
En la plaga de las tinieblas, hubo densa oscuridad sobre toda la tierra de Egipto por tres días. “Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones” [Ex.10:23].
En la muerte de los primogénitos el eterno guardó a su pueblo, “Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca hubo, ni jamás habrá. Pero contra todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua, para que sepáis que Adonaí hace diferencia entre los egipcios y los israelitas.” [Ex. 11:6-7].
El eterno levantó a Faraón para mostrar su poder
“¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Di-s? En ninguna manera. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Di-s que tiene misericordia. Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece” [Rom. 9:14-18].
Amigo lector
Tome un instante y piense ¿cuál es su adversidad o dificultad? Problemas financieros, falta empleo, dificultades familiares, luchas con los hijos, enfermedad, escasez, desánimo, frustración, impotencia, incertidumbre, inseguridad, entre otros.
Ante la adversidad, el eterno se reveló a su pueblo, sin embargo, ellos no escucharon a causa de su estado de ánimo y su dura servidumbre. Este es un llamado a tener serenidad en la adversidad, y escuchar la voz de Di-s por medio de su palabra, porque cualquiera sea la situación que estemos pasando tenemos un Di-s poderoso que abrió el mar para que su pueblo pasara y así mismo puede abrir puertas imposibles de bendición para nuestras vidas si podemos creer, tenemos un padre que dio a su único hijo para que todo el que en Él crea no se pierda sino que tenga vida eterna, y Yeshua a su vez nos dejó la Ruaj HaKodesh que estará con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.
Que podamos creer en lo que Di-s es, en lo que significa su nombre, en lo que representa la sangre de Yeshua, que podamos descansar en la quietud de la Ruaj HaKodesh y podamos ver la gloria del Señor en nuestras vidas, como lo vio su pueblo Israel en la salida de la esclavitud, que podamos salir de toda adversidad y podamos tocar el pandero, como lo tocó Miriam cuando cruzaron el mar.
Shavua Tov.
Referencias
[1] Munk, E. (2001). La voz de la Torah. Comentario del pentateuco. Edición original en francés. Fundación Samuel y Odette Levy. Paris.


Martha Patricia Tarazona Díaz. Ph.D.