Olor grato ante Adonaí

Por Martha Tarazona

“Así como la huella digital es única e identifica a cada ser humano, así mismo es el olor que de cada uno emana.”

La parashá Vayikrá (y llamó) en Lev.1:9; describe los sacrificios como un olor grato ante Adonaí.

La palabra olor; en hebreo es רֵיחַ (reyah), de acuerdo al Strong es la # 7381 que significa fragancia, percibir, perfumar [1].

Antes de llegar a este momento de ofrecer un sacrificio con olor grato, se debía preparar inicialmente el tabernáculo, el sumo sacerdote debía llevar las vestiduras adecuadas y debía haber sacrificios de animales, ya que sin derramamiento de sangre no hay perdón de pecados [Heb. 9:22].

¿Cómo podemos actualmente ser un olor grato?

Actualmente, no hay un tabernáculo físico, es decir, no hecho de manos, ni de esta creación, no por sangre de machos cabríos ni becerros, sino por la propia sangre de nuestro salvador Yeshúa, quien con su sangre nos ha limpiado para que sirvamos al único Di-s vivo [Heb.9:11-14]. En este momento el templo somos cada uno de nosotros.  “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Di-s, y que no sois vuestros?” [1 Co. 6:19].

Hoy en día, nosotros somos real sacerdocio; “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Di-s” [1 P. 2:9], por lo tanto, debemos llevar las vestiduras apropiadas que se resumen en santidad, así como el sacerdote llevaba una lámina de oro fino grabado “Santidad al Señor” [Ex.28:36], ya que sin santidad nadie verá al Señor [Heb.12:14].

Los sacrificios que se hacían ante el altar eran una ofrenda ígnea de olor grato ante Adonaí [Lev. 1:9], actualmente, no se hacen sacrificios, sin embargo, la relación del incienso y el olor, está relacionada con las oraciones de los santos [Ap. 8:4Sal. 141:2]. Podemos concluir, que, para ser un olor grato ante Adonaí, debemos estar en santidad y orar sin cesar; para que nuestras oraciones suban como aroma agradable delante de la presencia de HaShem.

¿Qué clases de aromas encontramos en la biblia?

Podemos ver a través de la biblia que el olor es importante para HaShem, el cual le dio la instrucción a Moisés que mezclara especies finas, mirra, canela aromática, cálamo aromático y aceite de oliva, como un aceite de la santa unción, superior ungüento, según el arte del perfumador [Ex. 30:25:27]. También, se encuentran aromas como el nardo, cinamomo, tragacanto, bálsamo y perfumes aromáticos.

¿Qué relación hay entre el sentido del olfato y nuestra vida?

El eterno, nos ha dotado con cinco sentidos sensoriales (oído, vista, olfato, tacto y gusto); sin embargo, hay personas que no han tenido este privilegio; como el caso de  Helen Adams Keller, nacida el 27 de junio de 1880 en Tuscumbia, Alabama, Estados Unidos, quien perdió sus sentidos de la vista y el oído a los 19 meses de vida, debido a una enfermedad, por lo tanto desarrolló su sentido del olfato y cita en su libro “Sense and sensibility” que de acuerdo a su experiencia el olfato es lo más importante, y que existe una gran autoridad para la nobleza del sentido que hemos descuidado y menospreciado. Se registra que el Señor mandó que se quemara incienso continuamente delante de Él con olor grato [2]; aquí, Helen está citando Lev 1:9.

También, menciona que los olores humanos son variados y reconocibles como las manos y los rostros; podrían pasar muchos años antes de volver a ver a un amigo íntimo que se reconocería instantáneamente por su olor [2].

Hellen Keller fue quizá la nariz más famosa y explicaba que su nariz le ayudaba a aprender mucho sobre la gente, que, así como la huella digital, el olor distingue a cada persona; por ello, existe una relación directa entre olor y personalidad. Cuando una persona huele mal es una señal de que algo anda mal en su salud física, emocional y mental [2].

De acuerdo al olor a santidad, se dice que, una bella fragancia acompañó a los santos incluso después de muertos. Por el contrario, se dice que satanás huele como el infierno; una combinación de alquitrán y azufre. Se dice que somos lo que comemos, pero también es cierto que somos como olemos: fragantes o malolientes, buenos o malos. El olor es una identidad individual que impregna e invade todas las esferas de nuestra vida social [3].

Hay olores que parecen agradables; pero que causan daño, por ejemplo, los cigarrillos con fragancia de vainilla; la gente seguirá enfermándose, pero no se sentirá tan mal por ello. [3]

En conclusión, cada ser humano emana un olor que lo identifica; así como una persona con discapacidad puede identificar a alguien que no ha visto por muchos años solo por su olor; y no puede ser engañada con una fragancia diferente; ¿cuánto mas nuestro padre celestial nos identificará a cada uno por nuestro olor?

Cabe preguntarnos, ¿Cuál es el olor que emana de nuestras oraciones? ¿Es un olor perdurable en el tiempo? ¿O es un olor que se disipa rápidamente? ¿Es un olor genuino, de acuerdo al arte del perfumador o es un olor que enmascara el verdadero olor? ¿Es un perfume fino, o un perfume barato, que se evapora rápidamente? ¿Es un perfume fragante que nos distingue para bien o es un perfume maloliente que nos distingue para mal? ¿Cómo olemos delante de nuestro creador y de las personas que tenemos cerca?

Que sea el eterno, limpiando nuestro corazón, para que nuestros pensamientos sean afirmados y podamos ser identificados en su presencia como un olor grato.

Shavua Tov

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Referencias

[1] Strong, James (2003). Concordancia Strong exhaustiva de la biblia. Editorial caribe

[2] Keller, Helen. (1908). Sense and Sensibility. Century Magazine 75 (Febrero):566-777, 773-783.

[3] Synnott, A. (2003). Sociología del olor. Revista mexicana de sociología65(2), 431-464.

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Martha Tarazona 

Miembro de la comunidad Yovel, Dra. Ingeniería de Alimentos. “Nada tenemos que no hayamos recibido” [1 Cor. 4:7]