EL MANÁ DIARIO

Por: Moshé Hernandez

“Entonces Moisés dijo: «Cómanlo hoy, porque hoy es un Shabat para ADONAI. Hoy no encontrarán en el campo.”

El ser humano se la pasa trabajando mucho tiempo, en ocasiones por la ambición de crear riqueza y acumularla, como medio de escape de su realidad, como una manera de tratar de encajar en la sociedad en la cual vive, y suele verse el trabajo como algo negativo especialmente si se considera el cálculo de la OCDE durante el año 2020 en el cual dice que en Colombia se trabajaron 2172 horas anuales, esto teniendo en cuenta que en ese año todavía existía la norma que indicaba que a la semana se debían trabajar 48 h, sin embargo, gracias a la ley 2101 de 2021 se fijó la reducción de la jornada laboral para los trabajadores en el país, este ajuste en el horario de los empleados se hará de manera gradual hasta completar las 42 horas a la semana en 2026.

¿Qué pasa con el Shabat?
En el relato el maná se nos enseña que el sexto día caía doble y era el único día en donde estaba permitido recoger para dos días porque en el Shabat no caería nada (Éx 16:26), sin embargo, hubo personas que salieron en la mañana del Shabat a recoger, y no encontraron nada. El Ibn Ezra comenta sobre este versículo diciendo: “Mientras estéis en el desierto, siempre será como es ahora; es decir, lo recogeréis durante seis días, pero al séptimo no descenderá maná”. Ésta es una gran lección incluso para nuestros días, tan tangible que el mismo Eterno menciona en las Diez Palabras que durante seis días debemos trabajar y hacer nuestra labor pero el séptimo es para descansar de ello (Éx 20:9-10Dt 5:13-14), esto nos enseña que por durante los seis días de actividad laboral hay una especial bendición en conseguir nuestra labor y hacerla, pero que por más que queramos hacerla en Shabat no rendirá nunca y sucederá como a los que salieron a buscar maná que no hallaron nada ese día.

Es de entender que en nuestra sociedad de hoy haya trabajos en los cuales sea necesario en ocasiones trabajar en Shabat, ¿Qué podemos hacer en ese caso?

Profanar el Shabat por el bien de una persona para que guarde más Shabatot.
Esto genera un gran dilema es nuestra historia, porque en ocasiones cuando la única manera de traer alimento a nuestro hogar incluye trabajar en Shabat. El dilema comienza cuando no tenemos otra forma de traer alimento a nuestro hogar y nuestra familia depende de ello, sobre eso el Rambam escribió: “De manera similar, si vieran que temporalmente era necesario anular un mandamiento positivo o violar un mandamiento negativo para que la gente en general volviera a la fe judía o para evitar que muchos judíos transgredieran en otros asuntos, pueden hacer lo que sea necesario en ese momento. Para explicarlo por analogía: así como un médico puede amputar la mano o el pie de una persona para que la persona en su totalidad viva; así también, a veces, el tribunal puede decidir violar temporalmente algunos de los mandamientos para que luego los guarden todos. En este sentido, los Sabios de las generaciones anteriores dijeron: «Profana un Shabat por el bien de una persona para que guarde muchos Shabatot»” (Mamrim2:4).

Esta quiere decir que en momentos donde es imperativo hacerlo debemos proceder de tal manera teniendo en mente que sea para más adelante guardar mucho Shabatot, es decir, la meta debe ser hallar una manera en la que ya no trabajemos en Shabat y así ajustarnos a la meta que el Eterno mismo nos colocó: “Recogerán por seis días, pero en el séptimo día es el Shabat, y allí no habrá nada”.

En todas las ocasiones donde el pueblo judío tuvo que migrar a otro país tuvieron que enfrentar ese dilema, esa primera generación que se estableció en un nuevo lugar tuvo que profanar el Shabat para que sus generaciones siguientes pudieran guardarlo.

Quiera HaShem que si nos enfrentamos a un dilema como este podamos afrontarlo pensando en que si profanamos un Shabat por el bien de una persona (nuestras familias) sea para que más adelante juntos (como familia) podamos guardar más Shabatot. Si eres una persona que no enfrenta este dilema, quiera HaShem permitirte brindar opciones para que otros puedan guardar más Shabatot si puedes brindarles empleo, para que así vivamos las palabras que dicen: “Pero anímense unos a otros día a día —en tanto que se diga “hoy”— para que no se endurezcan por el engaño del pecado. Porque hemos llegado a ser compañeros con el Mesías, si mantenemos nuestra firme nuestra convicción hasta el final. Como está dicho: «Si escuchan hoy Su voz, no endurezcan sus corazones con en la rebelión»” (Heb 3:13-15).

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¡Shavua Tov!

REFERENCIAS

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Moshé Hernández

Esposo de Lulú. Psicólogo (Konrad Lorenz). Máster en Estudios Judaicos (Universidad Hebraica de México). Gabai y Moréh (Kehilat Yovel). Moréh de Hebreo Bíblico (Ulpan Yovel). Estudiante de LSC.