Ni rajas, ni prestas el hacha

Por Patricia Gil García

Coré, que era hijo de Izar, nieto de Coat y bisnieto de Leví, y los rubenitas Datán y Abirán, hijos de Eliab, y On hijo de Pélet, se atrevieron a sublevarse contra Moisés con el apoyo de doscientos cincuenta israelitas. Todos ellos eran personas de renombre y líderes que la comunidad misma había escogido. Se reunieron para oponerse a Moisés y a Aarón, y les dijeron: ―¡Vosotros habéis ido ya demasiado lejos! Si toda la comunidad es santa, lo mismo que sus miembros, y el Señor está en medio de ellos, ¿por qué os creéis vosotros los dueños de la comunidad del Señor? [Números 16:1-3]

Una de las muchas enseñanzas que nos dejó el pasado congreso Zehut, es que cada uno de nosotros debe buscar su lugar en la comunidad. Por ejemplo si eres tú quien abre la puerta, o si eres el que sirve en uno u otro ministerio, o si por el contrario eres tú quien enseña, o  si eres tú el encargado de la limpieza o de la intercesión está muy bien, ya que lo importante no es la labor que haces en sí; lo más importante es que debes buscar tu propio  lugar en la comunidad, hacerlo y hacerlo con la mayor entrega, amor y hacerlo bien, como para el Eterno.

Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo,  conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Mashiaj el Señor. [Colosenses 3:23-24]

En la porción Koraj, aunque Coré, Datán, Abirán y On eran como el mismo relato lo dice “personas de renombre y líderes que la comunidad misma había escogido” se atrevieron a hablar mal de Moshé y Aaron y a poner a la comunidad en su contra y decían “¿por qué os creéis vosotros los dueños de la comunidad del Señor?”, aunque eran personas escogidas por la misma comunidad, ellos no se sintieron lo suficientemente cómodos y a gusto con las funciones que desempeñaban, lo que los llevó directamente a la muerte por atreverse a ir en contra de la voluntad del Eterno.

Por qué será que muchas veces ni siquiera atendemos a la voz de nuestro Abba que de forma tan amorosa y cariñosa, nos tiene un lugar (hablo en la comunidad o Kehila) para cada unos de nosotros?, sino que más bien nos negamos a ocuparlo, y  hasta llegamos a despreciarlo por un sinnúmero de “excusas”; además de quejarnos y murmurar, en ocasiones  hasta llegamos a creer que seríamos mejor en tal o cual labor o misión y a la final son sólo algunos los que siempre están dispuestos para atender obedientemente las tareas que van surgiendo de las actividades propias de la Kehila.

Desde mi perspectiva cuando nos negamos, no nos ofrecemos o tenemos una actitud pasiva hacia la colaboración y más aún cuando las actividades lo demandan es como si nos estuviéramos revelando tal cual Koraj lo hizo, sólo que de una forma más disimulada y menos escandalosa. Así que amigos comunitarios los dejo con una reflexión que ya habíamos tratado en otra ocasión y con el  significado de comunidad que es el tema que nos ha movido durante este año, para que nuestra verdadera “identidad” sea el servicio y el amor, para que pongamos   al servicio del Eterno las capacidades y cualidades que seguramente son muchas y nos nos quedemos sólo ocupando una silla cada semana.

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Comunidad

 

Shavua Tov!!!

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Patricia Gil García, junto con mi esposo cabezas del Ministerio “Parejas en Construcción” y con mi familia, miembros de la comunidad Yovel desde su inicio.  Me siento profundamente honrada y agradecida con el Eterno por permitirme compartir con ustedes algunos conceptos que espero sean de bendición para sus vidas.